Comprender el estrés
No siempre es fácil comprender el estrés en una situación y reconocerlo. A veces resulta complicado saber a qué se refiere esta ansiedad. Y, sin embargo, esto es necesario para reducir esta ansiedad, sus síntomas y recuperar la serenidad diaria.

Lo esencial
- El estrés es una reacción normal, útil en pequeñas dosis, pero perjudicial si es demasiado intensa o prolongada.
- Se desarrolla en tres fases: alarma, resistencia, agotamiento.
- El estrés agudo es puntual, el estrés crónico se produce a lo largo de varios meses.
- El método CINE (Control Débil, Imprevisibilidad, Novedad, Ego Amenazado) ayuda a identificar el origen de la ansiedad.
- El asistente de IA Camille apoya al paciente sin juzgarlo.
1. ¡EL ESTRÉS ES NORMAL!
La ansiedad es una reacción normal. Es una reacción de supervivencia instintiva, que ha ayudado a salvar a los humanos de varios depredadores. Hoy en día, aunque ya no nos persigan mamuts u otras especies prehistóricas, el estrés nos permite huir del peligro (un agresor en la calle) o darnos el valor para luchar contra él. Entonces esto puede ser positivo. Durante un examen importante, el estrés a veces puede ayudarnos a movilizar energías especialmente importantes.
Por lo tanto, en la dosis adecuada, el estrés es normal y positivo. Por otro lado, cuando es demasiado intenso o prolongado, el estrés puede tener consecuencias nocivas a largo plazo, ya sean físicas o psicológicas.
2. FASES DEL ESTRÉS
El estrés se define en 3 fases consecutivas: Alarma, resistencia y agotamiento.
La fase de alarma
La fase de alarma (o alerta) es la primera etapa de la ansiedad. Ocurre tan pronto como el cuerpo se siente en peligro ante una situación, con un aumento significativo de adrenalina. Aquí es cuando el cuerpo se prepara para luchar contra el peligro o huir de él. Debes sobrevivir a toda costa.
Así, para movilizar toda la energía y los órganos para afrontar la situación, la adrenalina, la noradrenalina y otras hormonas relacionadas con el estrés aumentan el ritmo cardíaco, la temperatura corporal, la tensión, etc. El cuerpo ya no está preparado para la reflexión, sino que se prepara para la acción.
La fase de resistencia
Por tanto, el cuerpo se prepara para afrontar (o huir) la situación, y necesita que su cuerpo la siga para gestionarla lo mejor posible y salvar su pellejo. Las hormonas que introducen el azúcar en el cuerpo trabajan para proporcionarle lo que necesita para liberarse de este entorno. Los efectos de otras hormonas liberadas en la fase de alerta se intensifican con el fin de mantener la energía para combatir la situación.
La fase de agotamiento
La fase de resistencia continúa y el cuerpo comienza a agotarse. Nuestro cuerpo ya no puede gobernarse por sí mismo y pueden aparecer ciertos trastornos físicos o psicológicos. Aquí es donde aparece el estrés crónico.
3. ENTENDER LOS DIFERENTES TIPOS DE ESTRÉS
La ansiedad se manifiesta de manera diferente en todas las personas. Si sabemos bajo qué estrés estamos, siempre es más obvio trabajar las sensaciones físicas, los pensamientos asociados y las emociones que podemos sentir. Por eso es fundamental comprender el estrés. Para ello, es importante reconocer qué tipo de estrés estamos sintiendo: ¿Es estrés agudo o estrés crónico y cuáles son las diferencias entre ambos?
Estrés agudo
El estrés agudo es un estrés intenso que sentimos en un momento concreto, provocado por un hecho puntual. Este evento puede ser estresante ya sea porque el evento es nuevo, amenazante, impredecible o porque no se tiene control (método CINE).
Dado que esta ansiedad es temporal, también lo son los síntomas. Estos síntomas pueden ser dificultad para respirar, dolores de estómago, mareos, sudoración, temblores, etc. Una vez que la situación termina (o se evita), estos síntomas desaparecen.
Estrés crónico
El estrés crónico está relacionado con exposiciones repetidas o particularmente prolongadas a situaciones estresantes. Este estrés consume mucha energía y tiene consecuencias perjudiciales para la salud. En efecto, esta ansiedad crónica reduce las defensas del sistema inmunológico, aumenta la fatiga, aumenta el riesgo de padecer determinadas patologías (enfermedades cardiovasculares, depresión que a veces conduce a pensamientos suicidas, etc.).
Para ser considerado crónico, este estrés debe haber estado presente durante varios meses o varios años.
4. DEFINE EL ORIGEN DE TU ANSIEDAD
Para gestionar y comprender su estrés, es importante comprender e identificar los diferentes tipos de estrés existentes para poder reducirlos. Existe un método para esto, llamado método CINE. CINE es un acrónimo de las posibles fuentes de estrés: "Control débil", "Imprevisibilidad", "Novedad" y "Amenaza al ego".
Para comprender su ansiedad y reconocerla, hazte siempre las siguientes preguntas:
- ¿Tengo el control de la situación?
- ¿Es esta situación impredecible?
- ¿La situación es nueva para mí?
- ¿Existe una amenaza para mi ego?
Para responder mejor a estas preguntas, es importante comprender cada uno de estos tipos.
Control débil
Está en una situación en la que tiene poco o ningún control sobre ella.
Por ejemplo, si su tren se retrasa debido a un accidente en la vía cuando es absolutamente necesario que estés en una reunión importante, esto puede causarte ansiedad.
Imprevisibilidad
No se puede saber cómo resultará una situación o si ocurre un evento impredecible. Por ejemplo, para su fiesta de cumpleaños invitas a dos personas que no siempre se llevan muy bien. Temes su comportamiento en su fiesta y te estresas por ello.
Nuevo
Está viviendo una situación nueva, un contexto que te resulta completamente desconocido.
Está esperando un bebé, pero es el primero. Esto te genera ansiedad: ¿podrá satisfacer sus necesidades? ¿Lo entenderás? ¿Te amará, etc.?
Ego amenazado
Tiene la sensación de que algunos de sus valores, habilidades, capacidades y conocimientos están siendo cuestionados.
Realizas el examen del permiso de conducir y te tomas una última hora antes del examen final. Su instructor le dice que, en última instancia, cree que usted no está preparado y que corre el riesgo de reprobar el examen de conducir.
Es importante no dejar que el estrés se apodere de nuestro cuerpo, de nuestras emociones, de nuestras sensaciones y de nuestra vida. Tomarse el tiempo para comprender su estrés ayuda a limitar las ansiedades asociadas con él.
Si su estrés te provoca ataques de ansiedad, existen soluciones para gestionarlos.

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Preguntas frecuentes sobre estrés y realidad virtual
¿Por qué utilizar la realidad virtual en el campo de la salud mental?
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¿Cuánto tiempo ha existido esto?
C2Care prueba su software de realidad virtual en hospitales desde 2016. Esta experiencia de campo ha permitido ampliar el catálogo a más de 250 entornos y equipar a más de 1.000 profesionales en casi 50 países.
¿Qué es un entorno virtual?
Un entorno virtual es una escena inmersiva que reproduce una situación real (calle, avión, ascensor, araña, etc.) utilizada para una exposición graduada. A diferencia de las técnicas tradicionales, estos escenarios son idénticamente reproducibles, lo que garantiza un apoyo constante de una sesión a la siguiente.
¿Qué patologías se pueden tratar en realidad virtual?
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¿Quién puede utilizar la realidad virtual para el tratamiento?
La realidad virtual terapéutica está dirigida a profesionales: psicólogos, psiquiatras y terapeutas ocupacionales. Se utiliza tanto en la práctica privada como en establecimientos (CHU, hospitales, clínicas, residencias de ancianos), siempre bajo la supervisión de un profesional capacitado en exposición graduada.
¿Tengo acceso a todos los entornos?
Sí, todos los entornos C2Care están agrupados en una única aplicación. De este modo, el médico puede pasar de un entorno a otro sin cambiar de software, según las necesidades de cada paciente.
¿Con quién debo comunicarme si tengo problemas de software?
Puede comunicarse con el servicio técnico C2Care mediante chat en vivo desde su plataforma de control. En caso de fallo de los auriculares, se realiza un diagnóstico y se sustituye el equipo defectuoso en un plazo de 48 horas si es necesario.
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C2Care





