Aprendizaje vicario: definición, ejemplos y experiencia vicaria
Los demás influyen en nosotros, y nosotros influimos en ellos. El aprendizaje vicario, también llamado experiencia vicaria o modelado, designa la imitación de una conducta observada en nuestros pares, sin pasar por el ensayo y error. Teorizado por Albert Bandura, este mecanismo moldea nuestros aprendizajes desde la infancia y desempeña un papel clave tanto en la educación como en la reducción de la ansiedad. Un análisis de este mecanismo esencial de las interacciones sociales.
Lo esencial que debe saber
- El aprendizaje vicario, o experiencia vicaria, designa la adquisición de una conducta mediante la observación de otras personas, sin pasar por el ensayo y error.
- También llamado modelado, se basa en cuatro procesos: la atención, la retención, la reproducción y la motivación.
- Albert Bandura lo puso de manifiesto ya en 1961 con el experimento del muñeco Bobo.
- La experiencia vicaria es una de las cuatro fuentes del sentido de autoeficacia: ver triunfar a alguien que se parece a usted refuerza su confianza.
- En terapia, observar a un modelo afrontar la situación temida ayuda a reducir el miedo y la evitación.
- También puede transmitir conductas perjudiciales cuando los modelos observados lo son.
¿Qué es el aprendizaje vicario?
El aprendizaje vicario, también llamado experiencia vicaria, consiste en aprender una conducta observando la de otra persona y las consecuencias que tiene para ella. También se habla de modelado o aprendizaje por observación. La palabra procede del latín vicarius, «que ocupa el lugar de»: la experiencia de otra persona sustituye a la suya.
Usted observa los resultados de ciertas acciones y los asocia con las conductas que los han producido. Entonces, de forma consciente o no, esas conductas le parecen útiles de reproducir, sobre todo si conducen a resultados que se corresponden con sus expectativas o sus valores. Así evita acumular ensayos y errores por los que otras personas ya han pasado antes que usted.
La observación no es pasiva, a diferencia del mimetismo. Usted no se limita a copiar un gesto: retiene lo que ha funcionado, lo interpreta y lo adapta a su situación. Imita principalmente a las personas que considera modelos en un ámbito.
¿De dónde procede la noción de experiencia vicaria?
Este mecanismo fue puesto de manifiesto por el psicólogo Albert Bandura. En un experimento que se hizo célebre, el del muñeco Bobo, los niños que habían visto a un adulto golpear un muñeco hinchable reproducían después esos gestos agresivos más que los niños que no habían presenciado la escena[1]. Nadie les había pedido que imitaran ni les había recompensado por hacerlo: la observación había bastado.
Unos años más tarde, Bandura mostró que las consecuencias observadas también cuentan. Los niños que ven a un modelo castigado por su conducta la reproducen menos que quienes lo ven recompensado. Sin embargo, en cuanto se les promete una recompensa, todos saben reproducirla: la habían aprendido observando, sin llevarla a la práctica[2]. Es el refuerzo vicario, también llamado condicionamiento vicario: la recompensa o el castigo que recibe otra persona actúa sobre usted como si lo hubiera recibido usted mismo.
Estos trabajos se inscriben en las teorías del aprendizaje social, de orientación cognitivo-conductual. Bandura considera que nunca se aprende al margen del entorno: familia, pares y cultura. Las acciones humanas resultan de tres factores que interactúan: las cogniciones, las conductas y el entorno.
Los cuatro procesos del aprendizaje vicario
Observar no basta para aprender. Deben encadenarse cuatro procesos:
- La atención: usted solo aprende de aquello en lo que se fija. Un modelo capta más la atención cuando se parece a usted, cuando su estatus está reconocido o cuando la situación le afecta directamente.
- La retención: la conducta observada se almacena en la memoria en forma de imágenes o palabras. Repasarla mentalmente o describirla ayuda a conservarla.
- La reproducción: usted pasa a la acción. A menudo existe una diferencia entre lo que ha visto y lo que consigue hacer, que la práctica reduce poco a poco.
- La motivación: usted reproduce una conducta si espera obtener un beneficio. Aquí interviene el refuerzo vicario: las consecuencias observadas en el modelo determinan si usted actúa o no.
Si falta uno de estos eslabones, la observación no se convierte en aprendizaje.
La experiencia vicaria y el sentido de autoeficacia
En su teoría de la autoeficacia, Bandura considera la experiencia vicaria una de las cuatro fuentes del sentido de autoeficacia, es decir, la creencia en su capacidad para realizar con éxito una tarea[4]:
- las experiencias de dominio: sus propios éxitos y fracasos;
- la experiencia vicaria: los éxitos o fracasos que observa en otras personas;
- la persuasión verbal: los ánimos o las críticas que recibe;
- los estados fisiológicos y emocionales: el estrés, el cansancio o la excitación que siente ante la tarea.
Actúa por comparación. Ver triunfar a una persona que se parece a usted refuerza la idea de que usted también puede lograrlo. Por el contrario, verla fracasar a pesar de sus esfuerzos puede mermar su confianza. Tiene menos peso que sus propios éxitos[4], pero a menudo abre el camino a los primeros intentos. Este mecanismo también ayuda a comprender el trabajo sobre la confianza en uno mismo.
¿Qué lugar ocupa su propia experiencia?
Aprender por observación no significa descuidar su propia experiencia. A partir de lo vivido, usted ajusta continuamente sus conductas. Cuando ha fracasado en una situación, analiza cómo otras personas la han superado con éxito.
Es lo que se denomina simbolización de la experiencia: usted se representa mentalmente las acciones y sus consecuencias. Así aprende a comunicarse mejor, a anticipar las dificultades y a imaginar sus propias acciones. Por tanto, el aprendizaje vicario no es mimetismo: pasa por la interpretación que usted hace del resultado de la conducta de otra persona.
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El aprendizaje vicario en la educación
Usted aprende por observación desde su nacimiento: el niño imita las conductas y las acciones de sus padres. Este aprendizaje aporta varios beneficios tanto al niño como al adolescente y al adulto.
En primer lugar, permite adquirir conductas nuevas: el niño observa, practica y las hace suyas a su manera.
Después, permite eliminar conductas disfuncionales. Cuando el niño ve que una respuesta más adecuada ayuda a otra persona a desarrollarse, intenta adoptarla a su vez.
Por último, este tipo de aprendizaje ayuda a disminuir la ansiedad o las fobias. Usted observa a sus allegados ante situaciones que generan ansiedad: su conducta parece adecuada, sin miedo. Entonces imita esas conductas y su propia ansiedad disminuye.
Este mecanismo se ha puesto a prueba en terapia. En un estudio con 48 personas que tenían una fobia a los animales, en este caso a las serpientes, Bandura y sus colegas compararon la desensibilización, la observación de un modelo filmado y la observación de un modelo en directo seguida de una participación guiada. Los tres enfoques redujeron de forma duradera el miedo y la evitación. El modelado con participación guiada resultó ser el más eficaz: el paciente ve al terapeuta acercarse al animal y después lo hace él mismo, acompañado paso a paso. Incluso hizo desaparecer la conducta fóbica en participantes a quienes los otros métodos solo habían ayudado parcialmente[3].
La experiencia vicaria más allá del círculo familiar
Esta forma de aprendizaje no se limita a imitar los comportamientos familiares. Actúa en cualquier lugar donde pueda observar a alguien:
- en la escuela: el docente habla de su experiencia, muestra ejercicios y métodos, y el alumno los aplica para resolver con éxito un ejercicio similar;
- en el trabajo: observar a un compañero gestionar un conflicto o presentar un proyecto modifica sus propias formas de actuar;
- en los medios de comunicación y en las redes sociales: las figuras públicas, los deportistas o los creadores de contenido sirven de modelos a gran escala, tanto para bien, como fuente de inspiración o de nuevas habilidades, como para mal, con conductas de riesgo;
- en la formación: los estudios de casos, los testimonios en vídeo y las simulaciones permiten adquirir habilidades sin exponerse directamente al riesgo;
- en terapia: el terapeuta, o los demás participantes de un grupo, sirven de modelos en un marco estructurado.
Cuanto más cercano sea su modelo, más rápido adoptará su comportamiento. Sin embargo, un modelo lejano, al que no conoce personalmente, también puede influir en usted.
Como cualquier aprendizaje, este puede resultar tóxico cuando los modelos adoptan comportamientos perjudiciales: el experimento del muñeco Bobo lo demostró en el caso de la agresividad[1]. Las personas malintencionadas también pueden aprovecharse de la vulnerabilidad ajena para inducir conductas presentadas como un éxito. Por tanto, los modelos a los que una persona está expuesta, especialmente durante la infancia y la adolescencia, influyen en su desarrollo.
Experiencia vicaria y realidad virtual
Las terapias de exposición retoman la enseñanza de la participación guiada: afrontar la situación temida por etapas, con acompañamiento. Este principio es central en las terapias cognitivo-conductuales.
La realidad virtual permite organizar estas etapas en la consulta, sin esperar a que la situación se presente en la vida real. El paciente puede empezar observando la escena a distancia y después acercarse a su propio ritmo. Con C2Care, el profesional sitúa a su paciente en entornos inmersivos, realistas y controlados, adapta la exposición a sus reacciones y mantiene el control del desarrollo de la sesión, como el terapeuta que primero muestra y después acompaña.
Para saber más: las terapias de exposición mediante realidad virtual.
Hacer de la observación un motor
Ahora que es plenamente consciente de que los comportamientos de los demás influyen en usted, aproveche este conocimiento. Observe los comportamientos de las personas que considera que han tenido éxito y después analice e interprete ese éxito. Pregúntese qué podría encajar con usted y qué podrá poner en práctica para alcanzar sus objetivos. No se trata de «copiar» a sus pares ni de perder su identidad para convertirse en lo que ellos son. Se trata de hacer suyos comportamientos que podrían resultarle útiles, de acuerdo con su propia personalidad y experiencia.
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Preguntas frecuentes sobre el aprendizaje vicario
¿Cuál es la definición del aprendizaje vicario?
El aprendizaje vicario es la adquisición de un comportamiento mediante la observación de otra persona y de las consecuencias de sus actos, sin pasar personalmente por el ensayo y error. También se denomina experiencia vicaria, modelado o aprendizaje por observación. Fue puesto de manifiesto por Albert Bandura.
¿La experiencia vicaria y el aprendizaje vicario son lo mismo?
Sí, ambas expresiones se refieren al hecho de aprender observando a otras personas. «Experiencia vicaria» se utiliza sobre todo en la teoría de la autoeficacia de Bandura, donde es una de las cuatro fuentes de la percepción de autoeficacia, junto con las experiencias de dominio, la persuasión verbal y los estados emocionales.
¿Qué es el condicionamiento vicario?
El condicionamiento, o refuerzo, vicario designa el efecto de las consecuencias observadas en un modelo. Ver que alguien recibe una recompensa por un comportamiento genera el deseo de reproducirlo; verlo castigado disuade de hacerlo. La recompensa o el castigo que recibe otra persona actúa como si usted lo hubiera recibido.
¿Cuál es un ejemplo de aprendizaje vicario?
El ejemplo más conocido es el experimento del muñeco Bobo: los niños que habían visto a un adulto golpear un muñeco hinchable reprodujeron después esos gestos. En la vida cotidiana, un niño que ve cómo se elogia a un compañero por haber recogido sus cosas tendrá una mayor tendencia a hacer lo mismo.
¿Qué diferencia hay entre aprendizaje vicario e imitación?
La imitación reproduce un gesto tal cual. Aprender por observación implica un proceso activo: fijarse en el comportamiento, memorizarlo, adaptarlo a la propia situación y decidir si se reproduce en función de las consecuencias observadas. De hecho, se puede aprender un comportamiento por observación sin llegar a reproducirlo nunca.
¿Qué es la teoría del aprendizaje social de Bandura?
Según Albert Bandura, gran parte de lo que aprendemos pasa por la observación de los demás, y no solo por nuestros propios intentos. Los comportamientos son el resultado de la interacción entre nuestras cogniciones, nuestras acciones y nuestro entorno. En esta teoría, el aprendizaje por observación se basa en la atención, la retención, la reproducción y la motivación.
¿La experiencia vicaria está relacionada con el trauma vicario?
No, a pesar de compartir una palabra. Este último designa el impacto psicológico que pueden experimentar los profesionales expuestos de forma repetida a los relatos traumáticos de sus pacientes. No se trata de un aprendizaje, sino de una forma de agotamiento o sufrimiento vinculada a la exposición indirecta.
Referencias
- estudio-científico
Transmisión de la agresión mediante la imitación de modelos agresivos
Journal of Abnormal and Social Psychology
1961Consultar - estudio-científico
Influencia de las contingencias de refuerzo de los modelos en la adquisición de respuestas imitativas
Journal of Personality and Social Psychology
1965Consultar - estudio-científico
Eficacia relativa de los enfoques de desensibilización y modelado para inducir cambios conductuales, afectivos y actitudinales
Journal of Personality and Social Psychology
1969Consultar - estudio-científico
Autoeficacia: hacia una teoría unificadora del cambio conductual
Psychological Review
1977Consultar
Autor
C2Care